Escrito por: Ira Levin.

Año: 1976.

País: United States.

The Boys From Brazil es una novela sumamente minimalista sobre un conflicto que no debería serlo. Empieza como una novela poco profunda y termina como lo mismo. Pero así es Ira Levin, el sabe manejar la ficción a su manera y no recurre a tramas enredadas para poder contar una historia. Esta vez no es la excepción. La novela sigue un patrón ficticio entrelazado con un toque de realidad que resulta terrorífico porque los personajes que se manejan en la novela resultan ser reales y sus intenciones tangibles. No es algo basado en la realidad pero tampoco estuvimos tan lejos de algo como eso. Levin nunca se cree el cuento y esto se nota.

La novela va sobre el intento de renacimiento del 3er Reich por parte de Mengele y una cuerda de psicópatas. El método no lo puedo contar pero solamente puedo adelantar que un grupo de hombres con las mismas características deben ser asesinados en un período de tiempo. La razón para esto resulta ser gatillo de la trama. El descubrirlo es una absoluta delicia porque Levin se toma su tiempo y a un poco más de la mitad del libro nos impacta con un buen twist que nadie espera. En la contraparte se encuentra un judío a quien le es revelado el plan por un joven con poca suerte. No se cree mucho el cuento pero igual sigue las pistas y descubre el gran complot. La calidad del libro no va de la investigación de los buenos sino de lo siniestro de los malos. Parece mentira que Mengele haya existido de verdad y haya vivido tanto tiempo. Aquí es reflejado con firmeza como un gran villano. Fuerte e impaciente, el hombre se desliga de cualquier clandestinidad para atacar de frente, tal cual un nazi haría con un judío que amenaza el renacimiento del 3er Reich.

Levin nunca se desliga del propósito del cuento pero igual tampoco nos interesa el ir un poco más allá. Lamentablemente no nos da tiempo. Es un libro vulgarmente corto que funciona como una lectura ligera. Esto no está mal pero no estoy acostumbrado a esto. Con un final demasiado agresivo pero rápido el libro no nos deja reflexionar sobre las posibilidades del logro del mal. Nunca nos “pega” esto. Pero pensándolo bien ahora, creo que la intención de Levin no era lograr este sentimiento en nosotros. La cuestión es entretener al máximo y lo logra. Con algunos fallos pero lo logra (el conflicto final entre judíos no era necesario y creo que todos sabemos que el final ideal es aquel propuesto por los ortodoxos).

Para alguien que nunca lee y que quiere empezar, es un libro bastante apropiado. Se lee rápido y no requiere de gran análisis. Lo que se lee es lo que pasa. Nunca el autor radica en supuestos. Los hechos los describe y de hecho cae en problemas mínimos de discontinuidad pero sin afectar mucho el objetivo.

El tema ficticio que es lo que mueve la novela está basado en una preposición absurda pero no deja de ser una posibilidad en un mundo en el que la ciencia ficción ha sido llevada a la realidad. Es por esto que deseamos ir hasta el final. Y para los que no imaginan de lo que hablo, les diré algo: es posible que Hitler aparezca en la novela que se basa en los años 70. Es fascinante como el autor describe perfectamente una personalidad posible en su reencarnación. Lamentablemente no llegamos a saber más y una secuela no es posible. Me hubiese encantado saber que pasó con los niños de Brasil.

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