Escrito por: Rebeca Skloot.

Año: 2010.

País: United States.

Henrietta Lacks fue una mujer afroamericana que en el año 1951 se le diagnóstico cáncer. Por las implicaciones raciales de la época su tratamiento fue pasivo y nunca se le trató para que sobreviviera. Sin embargo en la biopsia se le extrajo un pedazo de su cuerpo. Henrietta falleció al poco tiempo después. Pero sus células no. Ese pedazo de cuerpo todavía vive. Sus células todavía se multiplican y nadie sabe por qué. No hay nada que explique como Henrietta todavía sigue viva en células, aunque sean cancerígenas. Tienen la capacidad de invadir el cuerpo de cualquier otra célula y contaminarlo y seguirse multiplicando. Henrietta después de muerta ha ayudado al desarrollo de vacunas, curas y todo tipo de investigaciones que tienen que ver con la multiplicación celular de seres vivos. Sus células sin invalorables y se han multiplicado tanto que calculan que si las unimos todas, podríamos formar un cuerpo sólido que podría rodear a la tierra. 3 veces. Si podríamos pesar todas las células que se han originado de este pedacito de cuerpo de Henrietta, el resultado sería aproximado a 50 millones de toneladas métricas. Por millones de dólares se han vendido dichas células. Y a pesar de eso, Henrietta murió como una mujer pobre. Nunca tuvo un tratamiento debido. Su familia tampoco. Sus hijos son víctimas de la pobreza y el desconocimiento de quien fue su madre. No sabían el legado de las células, resultado de una biopsia. Todo hasta el día en el que Rebecca Skloot emprendió una aventura que le cambiaría la vida, la de la familia de Henrietta y la del mundo entero.

El libro detalla excelentemente la vida de Henrietta hasta su muerte, y con un toque Tarantinesco, también detalla la aventura de Skloot al tratar de desenterrar la verdad sobre Henrietta. Dicha aventura se convierte en una obsesión. Skloot contacta a familiares de Henrietta y simplemente les cuenta quien era su madre. El resultado es un sin fin de choques culturales (familia afroamericana que han vivido hermetizados en la sociedad) para de una vez aceptar quien era su madre. Todo lo que las células de Henrietta lograron, logran y lograrán, pero ellos son ajenos a todo el valor. Desde varios sectores familiares, vemos como buscan justicia, dinero (remuneración por la extracción de células), y conocer todo el legado. Ni ellos mismos saben donde está su madre enterrada. Como lectores les acompañamos en dicha aventura.

El valor de un documento como este libro se resume en la capacidad de contar una historia mientras los datos científicos debemos aceptarlos. En ocasiones leemos un libro de microbiología, y en otros leemos una novela sobre las injusticias raciales, luego leemos una crónica sobre la investigación de afroamericanos en Estados Unidos, y luego regresamos a un punto crucial que desea dar luz sobre legislación en el país. Incluye todo, y todo está escrito para entenderlo. Este es el primer mérito de Skloot. Luego podemos decir que su capacidad investigativa (pasó más de 10 años en estos) es impresionante. Todos los datos están confirmados por fuentes confiables. Para un libro cuyo tema es típico de ciencia ficción pero que es verdadero por todos lados, esto es un logro. Nunca nadie se ha esmerado tanto en hacernos creer lo increíble. Pero lo mejor del libro sigue siendo su capacidad dramática y cuan humano parece. En todo momento sentimos a la autora sentir. Nos convertimos en los cronistas principales de una historia que nadie había querido revelar y nos emocionamos al saber que al fin todo será revelado.

Los temas controversiales son tocados de manera profunda. Es pesado leer esto pero sumamente necesario. Necesitamos saber que fue todo el proceso. Necesitamos ver como es que la mujer que ha salvado a millones de personas, todavía no se le atribuye el nombre que tenía. En realidad siempre ha sido conocida como HeLa pero en realidad son parte del cuerpo de Henrietta y es aquí donde debo imprimir mi opinión. Le debemos la vida a Henrietta y la seguiremos debiendo. No estoy diciendo que le debemos dinero a la familia de Lacks. Pero si le debemos el reconocimiento que se merece. Es por esto que las injusticias que viven su familia actualmente son demasiado tangibles en el libro. Y lo mejor es que no se hizo con ningún propósito. Skloot mantiene un ojo crítico a la situación y todo el tiempo la analiza con bastante objetividad. Al final es cuestión de nosotros decidir. Nunca Skloot se va a la subjetividad para poner al libro como una novela. Es una crónica y un artículo. Inclusive como documento es increíblemente valioso (hay hasta indicaciones para clubes de lectura).

The Inmortal Life Of Henrietta Lacks es un libro esencial. Todos deberían tener acceso a esta joya literaria. Y para quienes crean que no es así y les aburre el tema, les digo que le debemos al menos esto a Henrietta. Ella con vivir y morir nos dio la capacidad de vivir un poco más por medio de medicamentos. No podemos adelantarnos todavía, pero ¿se imaginan que dentro de unos 20 o 50 o 100 años estemos leyendo libros sobre la capacidad de extender la vida, la fuente de la juventud? Estoy seguro que las células de Henrietta serían las responsables de esto.

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