Salem Horror Fest Review: Cold Wind Blowing (2019)

Cold Wind Blowing es poco rescatable de lo promedio de su género. Sin sentido, fea en ejecución, y muy aburrida.

Dirigida por: Dionne Copland.

Protagonizada por: Larry Fessenden, M.J. Kehler, Alexander Lowe, Nalani Wakita, Griffin Cork, Angela Way, Dallas Basso, Greg Tysseland, Gwen Basso, Cameron Petersen.

País: Estados Unidos.

Género: Horror.

Duración: 102 minutos.

Todos los que hoy en día se atreven a hacer una película de horror, tuvieron la oportunidad de crecer en una cultura en la que se podían dar el lujo de elegir un estilo de horror entre varios establecidos. Las fórmulas fueron escritas hace tiempo, y aunque las mismas hayan sido manipuladas para satisfacer los cambios normales de la sociedad, hay una base permanente que se mantiene tan vigente como los recuerdos de ese crecimiento. Hoy, quien decide hacer una película de horror, puede tomar elementos e insertarlos en su película, y prácticamente nunca serán acusados de un rip off. Hoy todo es un homenaje.

Pero también existen películas como Cold Wind Blowing. En un esquema de cine indie de horror, el cual abunda en festivales, encontrar una película como esta, representa retroceder demasiado para tratar de encontrar el valor original en medio de una película que toma lo peor de las fórmulas, y nunca se atreve a explorar fuera de la frontera de facilidad que su propia trama permite.

Es raro, pero Cold Wind Blowing empieza como empezaban las películas antes: con un establecimiento básico de la ecuación que siempre funcionó con los adolescentes que querían pasarla bien sin adultos a la redonda. Se toma un tiempo larguísimo en esta etapa del camino. Un grupo de amigos deciden alquilar una casa en medio del bosque para pasar las navidades. En esto transcurre más de la mitad de la película, y no mucho ocurre. Tensiones internas aparecen. Secretos del pasado. Pero nada se compara con lo que está afuera acechándolos. El ataque es inminente. El aburrimiento también. Esta parte del Salem Horror Fest no salió muy bien que digamos.

Cold Wind Blowing es una película en la que no ocurre mucho. Es una muestra inofensiva de horror independiente que nunca calcula demasiado para hacernos sentir parte de algo distinto, una experiencia con inicio reconocido, pero con desenlace que muestra que quien escribe tiene intenciones de hacernos pasar un momento distinto. Si esta persona creció con un estilo de horror marcado en la cultura en la que tomó la decisión de estudiar cine, entonces faltó una prueba esencial: para hacer horror interesante, hay que salirse de la zona de confort.

Me cuesta aceptar que este tipo de películas existan. Me cuesta entender que alguien produce algo que a leguas parece una versión exactamente igual de un producto que ya vimos antes en reiteradas oportunidades. Pero es una realidad que todavía la gente insista con las situaciones que en algún momento funcionaron, aunque haya sido muchas décadas atrás.

Y cuando Cold Wind Blowing se atreve a ser distinta, y a mostrar el contenido que permite seguir hacia adelante, lo hace con tan poca claridad que el tercer acto se mueve entre la confusión de una amenaza indescriptible y los actos inexplicables de los idiotas que protagonizan la película. Si alguien puede entender esto, y justificarlo, entonces lo felicitaré. Yo creo que es hora de aprender a valorar lo distinto de la imagen. Quizás requiera “crecer” otra vez, en un contexto cultural en el que el horror puede ser distinto, si tan solo alguien decide abordarlo de esa manera.

Calificación:

El trailer

Con información de IMDB.

Parte del press coverage del Salem Horror Fest 2020

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