Una antología de cuentos de horror que hacen homenaje al cine B. Un espectacular despliegue de creatividad hecho de la manera odiada.

Dirigida por: Adam Rifkin, Tim Sullivan, Adam Green, Joe Lynch.

Protagonizada por: Adam Rifkin, Sarah Mutch, Owen Benjamin, Ray Wise, Eric Roberts, Miles Dougal, Lin Shaye, Sean Paul Lockhart, Anton Troy, Gabby West, Adam Robitel, Lin Shaye, Ron Jeremy, Tim Sullivan, Joel David Moore, Kristina Klebe, Kane Hodder, Jim Ward, Richard Riehle, Corey Jones, Kaili Thorne, Brendan McCreary, Ward Roberts.

País: United States.

Genero: Horror, Comedia.

Duración: 119 minutos.

El cine de serie B. Ese motivo por el cual muchos quieren eliminar su carrera pero el mismo por el muchos salieron adelante. El seguimiento y apoyo viene de muchos que vivimos buscando lo que no puede penetrar las mayores esferas del buen gusto de Hollywood. Nos encanta la sangre exagerada, las historias invictas de invasiones zombies, y la eterna búsqueda por el splatter fascinante. Sin embargo, y parece mentira, antes era mucho más popular. Con el auge del cine digital, ya todo el mundo cree que puede hacer una película. Inclusive el cine actual de serie B es malo, cosa que para muchos es inaceptable; para mí es triste. Y es que como demuestra Sam Raimi con su gloriosa saga de The Evil Dead, la creatividad paga. Y hace carreras. Lo importante es que todavía quienes saben hacer cine de horror se esmeran por presentar propuestas innovadores pero también respetan sus raíces. Y mucho. Esto queda demostrado con la antología de alto calibre de horror/comedia llamada Chillerama, en la que 4 directores ponen de su empeño para crear 4 cuentos llenos de sangre falsa, mal gusto, sexualidad burlesca y perfección de serie B.

Aunque la historia esté anclada en un segmento específico, haré mención de cada parte por separado. Se lo merecen, créanme.

Mucha gente podría preguntarme cual es el valor de Chillerama y la verdad es que no sabría explicar. El mal gusto es así. Tiene un lado fetichista que nos hace ser morbosos y autómatas ante lo absurdo y espectacular de este tipo de cine. Nunca dejaré de defenderlo. Pero con Chillerama provoca regresar al pasado  y meterse en el set o en el proceso de escritura de guión y preguntarles a todos “¿Qué demonios están pensado?”.

Un clásico de culto.

Un trailer

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