Crítica cine: Host (2020)

La película del momento sobre una reunión por Zoom que sale muy, muy mal.

Dirigida por: Rob Savage.

Protagonizada por: Haley Bishop, Radina Drandova, Edward Linard, Jemma Moore, Caroline Ward, Emma Louise Webb.

País: Reino Unido.

Género: Horror.

Duración: 56 minutos.

Todos saben que tengo un amor fervoroso con todas esas películas realizadas “desde un dispositivo”. Ejemplos que me vienen a la mente: Unfriended y su secuela, Searching, The Den, y muchas más. Creo que la tecnología no es un recurso que siempre sirve para asustar, pero solo la forma cómo están escritas estas películas, me ayudan a ubicarme en el momento, en la situación, y sobre todo en la piel de quiénes estamos viendo. El “found footage” utiliza un rasgo de realismo para asustar, casi explotaitative (o explotador en el contexto de usar un recurso de manera absurda y extrema para lograr un efecto). Pero lo que ocurre con estas películas es que se abre un abanico de posibilidades para jugar. Algo que está muy bien usado en la “película de Zoom”, Host. Esa plataforma de reuniones virtuales que durante la cuarentena se hizo famosa a nivel mundial, hoy es un escenario aterrador. Ahora resulta inevitable pensar un poco en esa película cuando nos reunimos con alguien. Al menos me ocurrió al día siguiente.

En Host un grupo de amigas se reúnen por Zoom para actualizarse un poco sobre sus vidas durante el encierro. Se les une un amigo que las toma muy poco en serio, y cuya novia prácticamente lo obliga a salirse de la reunión. El objetivo principal es hacer un encuentro virtual pero que incluya un “seance”, una convocación espiritual al más allá liderada por una desconocida que parece saber del tema. Cuando arrancan con las luces apagadas, alguien revela que “siente” un espíritu.

Y no les voy a decir nada más. Ni siquiera lo que desprende el desastre virtual que tiene a todo el mundo gritando en casa, y no de placer precisamente.

Quien escribe y dirige Host utiliza todo lo que tiene en su camino para generar la situación. No escapa tampoco del cliché de ir a buscar algo en la oscuridad, usar el flash para ver que se esconde rincones oscuros. Pero nunca cansa. Esta es una película hecha por y para fanáticos; de sustos tenemos bastante nos reímos después del grito. Pero tampoco descartemos a quiénes no crecieron con Jason y Freddy. El millenialismo como comunidad será uno de los principales espectadores de Host, quienes definitivamente no abandonarán la experiencia cuando ruedan los créditos. En el porvenir veo reuniones virtuales por Zoom para ver Host, bromas subidas a Instagram, videos de audiencias en pleno susto. Esta es una nueva forma de hacer cine de género, y Rob Savage, el director de Host capitaliza en esto.

Decir mucho más sobre Host es indagar demasiado en una experiencia mejor vivida que contada. Soy un discípulo de este tipo de cine distinto, y nunca me cansaré de promover aquello que debe ser declamado como una experiencia aterradora. En esta ocasión, debo decir que Host es un magnífico ejemplo de ese universo mínimo que seguro se seguirá expandiendo y que no tiene mucho que envidiar a las más grandes producciones de Hollywood. Y si no lo creen, entonces pregúntenle a quienes ya han tenido la experiencia de horror por Zoom. El miedo está ahí, latente. Y hoy necesitamos escapar un poco de la vida real que tanto tenemos que soportar en los noticieros. Y no se me ocurre una mejor manera de lograr escapismo que no sea Host, la película de la reunión mortal por Zoom.

Calificación: ****

Un trailer

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