Screentology

Crítica cine: The Assistant (2019)

La asistente novata de un ejecutivo poderoso de Hollywood descubre una oscura realidad del hombre para quién trabaja, y decide hacer algo al respecto.

Dirigida por: Kitty Green.

Protagonizada por: Matthew Macfadyen, Julia Garner, Dagmara Dominczyk, Kristine Froseth, Mackenzie Leigh, Juliana Canfield, Noah Robbins, Alexander Chaplin, Purva Bedi, Lou Martini Jr., Migs Govea, Bregje Heinen, Fang Du, Daoud Heidami, Jonny Orsini, Sophie Knapp, Liz Wisan, Rory Kulz, Stéphanye Dussud, Nemuna Ceesay, Andrew Hsu, Ben Maters, Devon Caraway.

País: Estados Unidos.

Género: Drama.

Duración: 85 minutos.

Creo que la mayoría de nosotros trabaja o ha trabajado en alguna oficina en algún momento. No sé si algunos lo hace, y probablemente para algunos sea raro hacerlo, pero observen bien el comportamiento de quiénes trabajan con ustedes. En ese ambiente laboral, mucho se esconde. Desde emociones reales, hasta burlas sarcásticas por compañeros de trabajo. Mucho contenido hay detrás de esos minutos de semblanza por quiénes comparten esa burbuja todos los días.

Creo que por absoluta suerte, no he tenido la oportunidad de ver eventos como los que se desarrollan en The Assistant. Mucho tiene que ver que no me manejo en el mundo corporativo del espectáculo. Pero es inevitable sentir un aire de normalidad en la dedicación exclusiva de nuestra protagonista interpretada por Julia Garner. Jane, su personaje, entra de madrugada a la oficina donde tiene poco tiempo trabajando. El sol no ha salido todavía y ella debe preparar todo para la llegada del magnate para quien trabaja. Limpia la oficina, recoge objetos personales, y hasta saca copias. Su itinerario es fijo. Su mirada es siempre unidireccional. Cuando Jane empieza a notar la extraña relación de este hombre con algunas chicas que entran y salen, y otras que son contratadas para puestos parecidos al de Jane, decide accionar un reclamo que mucho tiene que ver con la toxicidad del ambiente en el que se desenvuelve todos los días.

Ahora pensemos un poco en si esas señales que nota Jane son algo de cada día en nuestras oficinas y no necesariamente tienen que ver con alguien de poder. Es inevitable sentir que la asistente que poco habla y debe digerir gritos de forma injustificada es una heroína en medio de una batalla que siempre transcurre pero y nunca termina de explotar. En ese ambiente impecable de idas y vueltas de gente desconocida y reuniones para decidir futuros económicos, se esconde la fragilidad de muchos y muchas, una que solo se visualiza si alguien la quiebra. Kitty Green, directora de The Assistant no realiza una película sobre la victoria del movimiento #MeToo. Ella decide darle un sello de autenticidad a la sospecha que crece todos los días, a esos minutos de observación que quizás diagnostican algo siniestro que ocurre en oficinas cerradas y reuniones repentinas.

Sin Garner, The Assistant no funcionaría. La joven actriz se desempeña con una facilidad admirable. Su personaje es poco forzado, y es demasiado natural como para no notar cuan traicionera puede ser esa normalidad. Ella recoge los papeles del piso porque debe hacerlo y porque así ha decidido. Ella pone en la basura todo lo sucio de este estéril ambiente de luces blancas. Pero cuando habla con quien debe hablar, su impotencia es proporcional a la rabia que siente por una verdad confirmada. Una verdad que todo el mundo sabe, y todo el mundo esconde. Lo que hace su personaje no es digno de ser observado como un acto determinante. Es simplemente valiente. Ella fue en contra de las reglas escritas y los esquemas de comportamiento que normalizan a los depredadores sexuales en sitios habituales de trabajo. Jane es admirable. Y da un paso inicial a lo que probablemente es el disparo que anuncia la partida de la carrera que puede solucionar un problema mucho más común del que imaginamos.

Calificación: **1/2

Un trailer

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