Cinco amigos van a una cabaña en el bosque en donde liberan a demonios que vienen del infierno.

Dirigida por: Sam Raimi.

Protagonizada por: Bruce Campbell, Ellen Sandweiss, Richard DeManicor, Betsy Baker, Theresa Tilly.

País: Estados Unidos.

Genero: Comedia, Horror.

Duración: 85 minutos.

Recuerdo cuando era pequeño que nunca pude ver The Evil Dead en la televisión. Ya fuera en canales inaccesibles para la población común o en la televisión local. Cuando le preguntaba a mi padre el por qué era tan difícil ver, me dijo que era porque era un filme de culto. En ese momento entré a un mundo extraño y absurdo en donde habitaban películas como Pink Flamingos, The Rocky Horror Picture Show, y la genial The Evil Dead. Sin embargo pasó bastante tiempo para que la pudiera ver en su máxima gloria sin cortes. En estos días me di la oportunidad de ver una versión sin cortes y en alta definición. Volví a mis principios. Volví a lo que definió mi vida como amante del cine. El amor por lo raro, lo violento y lo gracioso del horror. The Evil Dead no es torture porn, ni un remake de  una película japonés y mucho menos una película “found footage”. The Evil Dead es el nacimiento de un género diferente hecho con creces por gente que creía en su propuesta.

Se retrata a un grupo de cinco personas que un fin de semana se van a una cabaña en el bosque. Todo se presta para una película de terror típica. Sin embargo, estos desencadenan el fin de los tiempos cuando por curiosos, sueltan a un grupo de demonios que no saben hacer otra cosa que espantar, comerse a los vivos y jugar con sus cadáveres. Una película con una trama así sería una más del montón. Sin embargo el director Sam Raimi empezó con aquello que le apasiona: el terror cómico. Acá su talento se hace ver con un compendio de miniescenas que no contribuyen a la cultura sino que se fijan permanentemente en nuestras mentes como las que conforman un reino de splatterfest tan mal hecho, tan crudo y tan de bajo presupuesto que no tenemos otra opción que mirar con fascinación la pantalla y pensar “¿Qué demonios estaban pensando cuando filmaron eso?”. Raimi hace la película con sus amigos y los somete a una producción de bajo presupuesto. Implica sacrificio y fe en lo nuevo. Bruce Campbell es el rey del género y acá lo impone. La unión de ambos talentos es lo que hace posible la película.

Siempre me pregunté por qué The Evil Dead gusta tanto. Desde pequeño lo hice. Y es que ahora veo con otros ojos, lo que la gente necesita. Ese amor por lo mediocre, por el cine B. Eso es algo que todavía conservamos las legiones de fanáticos que el terror tiene. Nunca cerramos la puerta ante lo nuevo. Pero The Evil Dead se sobrepasa en límites y nos da el vistazo a la mente retorcida de un grupo de personas que saben hacer lo que quieren hacer. Los efectos son hechos con manos de niños pero con la gente impenetrable de alguien que siempre pensó en que un efecto lo querían hacer de tal manera.

Mi vida fue inundada estos días por el cine B. Con The Evil Dead vi por primera vez lo importante de ese tipo de cine. Décadas después, Raimi haría Spider-man en su primera versión de alto calibre. Mi consejo, si pudiera dárselo, es que se quede con sus raíces y nos entregué más de Ash y su lucha eterna contra los demonios. Ahora se produce el remake el cual promete por la imagen que proyecta desde el tráiler. Ojalá el tono sea el mismo. Ojala la comedia esté presente en toda escena y ojalá el terror sea exaltado por el exceso de sangre y otras sustancias.

Quienes vean esta versión original de The Evil Dead, les digo, estén preparados, nunca han visto algo así. Nunca.

Calificación: ***1/2

Un trailer

Leave a Reply