Crónica sobre la muerte de cuatro chicos por congelamiento en el año 1986 en las sierras de Córdoba, Argentina.

Autor: Sergio Carreras.

País: Argentina.

El sentimiento que nos queda después de leer Los Niños de Hielo de Sergio Carreras es pura tristeza. No importa lo que leamos ni de qué modo lo interpretemos. La realidad es absolutamente triste. El sistema judicial no es lo que está en juego acá sino la eterna situación absurda de niños que no están con su familia. De este hecho se desencadena la historia que nunca se resolvió. Carreras con su crónica periodística/true crime/drama acusa a lo invisible: las razones. Con esta muestra, no tenemos otra opción que seguir luchando por la verdad y por lo correcto. Si bien soy una persona que cree que todo pasa por alguna razón, hay cosas que no puedo entender. Los niños que fallecen en 1986 por congelamiento son las víctimas que no justifico. Un sistema humano y civilizado no permite esto. ¿O sí? ¿Realmente es la sociedad la culpable de la muerte de los chicos?

La historia cuenta la tragedia de cuatro niños que desaparecieron en 1986. Estudiaban en el Colegio Padre Liqueno, ubicado en las sierras de Córdoba, Argentina. Los chicos aparecieron pocos días después, congelados y juntitos como si al morir hubiesen buscado un último placer de un grado más de calor. Dicha tragedia siempre generó polémicas pero nunca generó un caso de estudio. Carreras no es quien lo hace. Carreras simplemente presenta el hecho con absoluta franqueza y tiende (obsérvase TIENDE) a resolver. Nunca presenta la conclusión de sus emociones sino que deja nuestros corazones para que decidan. La polémica posterior a la muerte de los chico viene casi veinte años después cuando investigando, el autor se cuela entre los estantes del recuerdo y entrevista a quienes estuvieron ahí en el colegio durante la época. Con poca intención, revela un historial de abuso físico (mas no se sexual) en la educación del colegio. El padre que dirigía a todo sometía a los chicos a castigos severos que probablemente hubieran generado que los chicos huyeran. Realmente no queda claro porque lo que hoy se piense no es punible para quienes protagonizaron la época. Las maestras que acompañaron al padre en la época niegan casi todo y justifican lo mínimo diciendo que un castigo era necesario para los chicos de esa “naturaleza” (en el colegio estaban internados delincuentes, huérfanos y niños en extrema pobreza).

El valor que tiene el libro es que nunca propone lo legal para propinar justicia. Simplemente nos presenta la evidencia actual y pasada de una situación que nadie quiere revelar. Los niños que mueren son gatillos de dolor para quienes no conocen el caso, pero siendo más objetivos nos atrae también la segunda parte del libro en donde se analiza lo que ocurrió después. Inclusive actualmente. Desligarse de la verdad para opinar es algo que Carreras conserva para el final, en donde se pregunta a sí mismo lo inevitable. ¿Qué pasa si la gente está inventando estos cuentos para castigar a un cura que simplemente estuvo en la situación equivocada? Nunca se responde la pregunta y así es mejor.

En medio de mi búsqueda por historias nuevas de true crime me topo con estas joyas que si bien no son editadas a la perfección y no pasarán a la posteridad, son admisibles para ser analizadas con mucho ojo crítico. Carreras es un periodista nato con muchos años de experiencia. Los Niños de Hielo es una obra literaria que parece más un artículo que un libro. Pero les digo que nunca un artículo me había parecido tan fascinante como este.

Un libro que nadie, de cualquier nacionalidad que sea, deberá dejar de leer.

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