Director: Ondi Timoner.

La “realidad” expuesta por Al Gore en el documental An Inconvenient Truth se prevenía como la información más válida del momento. La película se promovía como la película más terrorífica de la historia y todo el mundo corrió a verla. Si bien la premisa es válida, siempre fue la película en la que Al Gore salía hablando sobre el calentamiento global y las terribles consecuencias del mismo. Los datos que presentaba era severos y literalmente aterrorizantes. Todos terminamos la película  y corrimos a casa a apagar las luces y reciclar lo que pudiéramos. Pero después de cierto tiempo nos fuimos olvidando y pasamos a ser los seres a los que el calentamiento global preocupa pero no hacemos nada al respecto. El documental de Gore ganó un Oscar y recordamos la película. Pero solo eso. Ahora, podemos ver Cool it, la propuesta que si bien no es opuesta, pretende desmentir los datos que presenta Gore, y resulta ser mucho más convincente que aquella producción multimillonaria presentada por un político fracasado que supuestamente le interesa cambiar la mentalidad sobre el calentamiento global pero que tristemente no ha hecho más nada.

Cool it es un análisis de la vida Bjorn Lomborg, un activista que siempre ha estado interesado en el calentamiento global pero nunca ha sido notable. La razón es que siempre ha sido un tipo calmado y que no produce miedo con sus conferencias y afirmaciones a diario. Simplemente indica que el calentamiento global es un problema actual pero que lo estamos exagerando y que estamos tratando de atacar lo que es inatacable. Es bastante complejo pero es así. Lomborg presenta el compendio de alternativas de energía que podríamos usar si tan solo los multiempresarios quisieran soltar un poco de dinero y así financiar el cambio que la Tierra como organismo vivo necesita. Es efectivo en su propuesta y la película da pie a quienes le apoyan a él y a su visión. Investiga y muestra y mejor que todo, sale de ese auditorio en donde siempre estuvo Gore para dar crédito a quienes diseñarán la solución. El solamente se encarga de presentar los datos a políticos para que los mismos se rían de él y sigamos en nuestra preocupación.

Lomborg es un sujeto interesante y bien centrado. Pero no preocupa. Siempre tiene una sonrisa en la cara y hasta podríamos considerar que se ríe de nosotros por ser ingenuos y no promover lo que él hace. Les aseguro que al final del filme tendrán un sabor agridulce por saber que el calentamiento global no es problema inmediato sino progresivo pero también sabrán que la solución no está cerca. Y tampoco depende de nosotros. Cada uno de nosotros representa un factor de atención y no uno de efecto. Somos los receptores y las grandes industrias emiten. Pero Lomborg se conserva optimista en su lucha diaria e indirectamente nos invita a acompañarlo en su intención. El documental logra esto con un ritmo divertido, irónico y rápido. Nunca se detiene para preocuparnos y en cada segundo nos impresiona con un nuevo dato que tiene fuentes confiables. Es probablemente en esto lo que falla el documental a mínima escala. En tomarse las cosas tan a la ligera que en algún punto no lo tomamos en serio.

Cool it debería ser visto como An Incovenient Truth. Es el otro lado de la moneda que siempre deberíamos ver. Es una confrontación en pantalla que nunca se rinde y simplemente se burla del adversario. Tanto es así que vemos hasta fotos de Gore dándole la mano a Lomborg, probablemente antes de que el político se de cuenta de quien es el otro. Por esta escena y por tener la osadía de desmentir una cultura creada por otro documental, Cool it se lleva un mérito imprescindible para una muestra analítica de un problema que a todos nos afecta y que poco podemos hacer para resolver.

Calificación: ***

 

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