Director: Brett Leonard.

Protagonizada por: Alex O’Loughlin, Patrick Thompson, Gabby Millgate, Jack Thompson.

Los diferentes fetiches sexuales que pueden manifestarse en la población actualmente son prácticamente infinitos. Es por esto que la naturaleza humana sigue siendo tan interesante y al mismo tiempo tan misteriosa. Lo que nos gusta y lo que puede llegar a gustarnos son cosas totalmente diferentes. Plasmar estas posibles fijaciones en cine se debe hacer con delicadeza, siempre hurgando en posibles matices de burla pero llevándolo al ámbito surreal. John Waters suele hacerlo. Suele tocar temas de problemática social y les da un toque tan personal que ya lo aceptamos. En el caso de Feed las cosas no son así. Aunque el tema sea super interesante nunca se acepta la seriedad en el set de filmación y siempre estamos a la merced de un filme de serie B.

Feed va sobre un policía que investiga un caso de “feederism”, el fetiche sexual por sobre alimentar a alguien y verlo como engorda hasta llegar a ser mórbidamente obeso. Hasta este punto, la posibilidad de hacer un buen filme es alta. Solo hay que pintar el ambiente con la correcta tonalidad. En el caso de Feed, el director utiliza recursos innecesarios y los sobreutiliza para llegar a un final trillado, innecesario y no apropiado. Lo peor de esto es que introduce la película con un mensaje de que no está basada en hechos reales, PERO hay gente que lo hace. Esto es totalmente inaceptable cuando hay una escena en la que el “torturador” baila encima de la víctima.

Se añade a esto un pésimo protagonista. No puede ser peor actor. Un maquillaje totalmente amateur. Una edición frenética. Y una edición pobre. Pero si hay méritos. Su villano, el único actor “profesional” da la talla y casi regala un climax que salva la película. Pero no lo hace. Es opacado por su contraparte tormentada por un pasado inexacto que no pretende añadir fuerza a la estructura de la trama compleja.

La realidad es que es un filme infame pero logra fijar una estética comparación entre cine de calidad y el cine amateur de serie B. Contiene un poco de los dos. Y es que los australianos se están metiendo con buenas producciones en una industria que no perdona. Con The loved ones, se consagraron en mi catálogo. Con Animal Kingdom no niegan la posible excelencia de cualquiera que puede ser creativo. Con Feed no pasan de una escala pero se les da mérito por el intento.

Visualmente la película se las trae. Utiliza imágenes reales de los sitios web que promueven dichos fetiches. Aunque sea una película ficticia considereo que es demasiada realidad para mis gusto. Sin embargo, el “shock genre” debe ser así, así que si buscan perturbar sus mentes, Feed puede darles el placer. Para fanáticos del género nada más. Otros: absténganse por favor.

Calificación: **

 

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