Director: Chris Morris.

Protagonizada por: Riz Ahmed, Nigel Lindsay, Adeel Akhtar, Arsher Ali, Kayvan Novak.

Four Lions parte de una premisa bastante osada. El terrorismo extremo de los jihad puede ser gracioso. Irónico no. Gracioso y uno puede burlarse de eso. Es quizás esta virtud lo que hace que la película sea agridulce de ver. No puedo describirla de otra manera. Es una experiencia que puede ser muy graciosa pero que al mismo tiempo es tan posible que aterroriza a quien sea. Por esto desde su primer minuto de reproducción nos damos cuenta de que será un filme que amaremos u odiaremos. Aunque este no haya sido el mensaje principal de su creador, solo puede haber esta resultante al ser tan controversial pero de una manera tan ligera.

Lions va sobre un grupo de terroristas practicantes del Islam que han crecido siempre en el Reino Unido. Planean un ataque suicida en el que están seguros de que acabarán con algo de cultura occidental. Lo gracioso es que no saben donde lo harán ni de que manera. Necesitan un tipo de guía. Pero son tan tontos que nunca pueden ponerse de acuerdo. En algún momento viajan a Pakistán para recibir entrenamiento pero terminan acabando con su propio equipo por no saber manipular un arma. Al regresar como unos fracasados planean el golpe de manera torpe y sin prevenir lo inevitable. Pero no importa. Son tan estúpidos que están seguros de que nadie les perseguirá. En un giro del matiz del guión, pero no de la trama, los estúpidos terroristas logran montar todo el ataque, pero por supuesto con algunos sacrificios.

La virtud del filme de Chris Morris es que nunca deja pensar en que nos estamos riendo de algo demasiado serio. Y es tan absurdo el comportamiento de los personajes que por más que queramos, no podemos tomarlos en serio. Por supuesto hay víctimas en la película y hay explosiones. Pero al no llevar el tono gráfico al primer plano podemos disfrutar de un toque “Tres Chiflados” del asunto. Sabemos que es una broma y nos reímos a carcajadas por la idiotez característica. Además el egoísmo de Barry (uno de los terroristas) es un personaje más en la película. Cada vez que sale en pantalla y escucharlo tener tan poco idea de toda la situación es especial. Los otros personajes son demasiado particulares y en algún momento pierden tiempo en pantalla pero lo ganan instantáneamente al fingir ser una banda de rap para adentrarse como “normales” al mundo. Simplemente genial. El “protagonista” principal de la película termina siendo la conciencia media del grupo. En ciertos puntos se torna demasiado serio y mainstream para nuestro gusto y al aparecer solo o con su familia, se pierde la esencia del filme. Los puntos caen al escucharle hablar con su hijo de una analogía entre lo que pretende hacer y El Rey León.

Four Lions no es para todo el mundo y quienes la vean no esperen que la suerte cambiará. Hay tragedias y son tan silenciosas que se compararán al sonido de la respiración mientras analizan como una película se ha volteado tanto.

Calificación: ***

 

Un trailer

Leave a Reply