Dirigida por: Michael Mann.

Protagonizada por: William Petersen, Dennis Farina, Tom Noonan, Kim Greist, Joan Allen, Brian Cox, Stephen Lang.

Año: 1986.

País: United States.

Duración: 121 minutos.

Manhunter es la primera película en donde vemos a Hannibal Lecter. Pero en realidad no. Lecter solo tiene unos minutos en pantalla. Y no se llama Lecter sino Lecktor. Y no es el mismo cínico que conocemos interpretado por Sir Anthony Hopkins. Este es más relajado y menos seguro de sí mismo. Menos loco por llamarlo de alguna manera. Y todavía así, la película resulta ser buena. La razón: su protagonista. Petersen interpreta a un policía obsesionado por razones diversas. No puede dar con quien asesina y su vida ha sido un desastre. Nunca queda claro por qué pero en realidad tampoco necesitamos saberlo en una película como esta. Mann con su cinematografía y ritmo nos regala una película con ambigüedad presente en cada plano. Es esencial poder observar la película y analizar el tono artístico que tiene.

Va sobre un policía retirado quien debe regresar a aplicar experiencia en un caso que parece no tener solución. El asesino da con víctimas que no tienen relación. También vemos la personalidad de un asesino sin escrúpulos que parece no tener sentimientos y sin embargo vemos lo que siente. Lo entendemos hasta cierto punto. Se enamora y le rompen el corazón. Se venga. Pero en paralelo vemos como el policía utiliza su propia obsesión para dar con los puntos claves del caso. Todo mientras es ayudado (fuera de cámaras) por Lecktor, un psicólogo que está en prisión. La solución es la esperada. Pero aunque la trama sea totalmente simple, Mann realiza una película compleja. Utiliza al espectador como un elemento más para la solución del caso. Nos obsesionamos inconscientemente. La atmósfera claustrofóbica del filme se presta para esto. Hay poca iluminación y frecuentemente vemos un lado si y otro no. Es la naturaleza del filme. Es un espectáculo visual.

Los actores son esenciales para poder dar sustancia al guión simple. Petersen está genial. Farina lo ayuda. Cox no sirve como Hannibal. Pero Noonan es quien se roba el show en todo momento. El tipo de verdad da miedo y lamento decir que he visto poco de su trabajo pero en lo poco que lo he visto debo admitir que hipnotiza con su físico. Una mirada perdida que queda apropiada para el papel que esta vez interpreta. Todos trabajan por separado y por esta razón el filme se siente tan separado en su tonalidad. Quisiéramos ver más de Noonan en todo momento y conseguimos poco. El director se enfoca mucho en lo visual y esto está bien para algunos pero para otros no. El resultado es que Manhunter se siente más como un filme de culto que como un filme mainstream.

Es imposible compararla con Red Dragon. Son dos filmes completamente diferentes. Uno tiene más valor que el otro pero por razones separadas y sin poder integrar el valor. Es interesante poder ver las dos visiones de diferentes directores. Pero de por sí, la máxima diferencia radica en la textura. Red Dragon es claro y sumamente dramático y sirve como excusa para presentar a Lecter. Manhunter es un ensayo oscuro y visual de un crimen. Cualquiera que sea el caso, ambos filmes son recomendables porque presentan la misma premisa con resultados diferentes en espíritu. Recuerden que los filmes se llevan más de 15 años de diferencia y cada adaptación es válida por los recursos de cada época. Sin embargo, el ver a Lecter es una delicia. En este caso no lo verán.

Calificación: ***

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