Director: Wes Craven.

Protagonizada por: Neve Campbell, Courteney Cox, David Arquette, Emma Roberts, Hayden Panettiere, Alison Brie, Nico Tortorella, Marley Shelton, Rory Culkin, Erik Knudsen, Adam Brody, Anthony Anderson.

El hacer una secuela de Scream representaba un reto para los dueños de la franquicia. Habían pasado más de 10 años después de la nostálgica pero fracasada Scream 3, que era solo la perfecta excusa para cerrar lo que prometía ser una trilogía. Pero la realidad es otra, y siempre hace falta más. Más cuando hay una perfecta razón para explotar la temática de Scream: un asesino obsesionado con las películas de terror. En los 90, esto prometió y entregó. Ahora en el 2011, cuando ya es tiempo de remakes/reboots y franquicias interminables, Scream solo podía usar un recurso disponible. El volver a lo mismo y simplemente burlarse de sí misma. Aunque el resultado no fue tan excelente como prometía, Scream 4 presentó una propuesta basada en el cambio y al mismo tiempo en el regreso a sus raíces.

En Scream 4, Sydney vuelve a Westboro en el aniversario de los asesinatos para promover su libro. Si bien es un poco absurdo esto, también sirve para empezar de nuevo los asesinatos. En la víspera del regreso de Sydney, Ghostface ataca otra vez a adolescentes y una vez más utiliza las películas de terror como un pretexto/preámbulo para tales hechos. Y aunque vuelva Sydney, no es nuestro personaje principal. Es una nueva generación que sabe más del cine actual y que curiosamente, no se ve afectada por los asesinatos. No se toman tanto en serio la cosa y es aquí cuando nos damos cuenta de que el guionista no retorna para hacer algo diferente sino para explotar lo que antes fue exitoso. Hay más desarrollo. Ahora Dewey está casado con Gale. Pero el tono burlesco y superficial es el mismo. Estamos en la presencia de una película de asesinos slashers que no tienen excusa para matar a alguien, y sin embargo en Scream siempre la hay. En este caso, el tema a explotar son los remakes, en los que las reglas cambian, y si bien, los asesinos revelados al final no cuentan con gran explicación, tampoco hace falta demostrar el motivo porque para algunos ya está claro (incluido yo). En la era del Internet, cualquier cosa vende y por cualquier cosa te puedes hacer famoso. Enough said!

Craven utiliza el escenario y lo edita a su manera. Hay cierta calidad tipo digital en la película y en postproducción se notan algunos arreglos. Todo esto genera un aura de nostalgia para una franquicia que siempre tendrá que dar. Kevin Williamson genera un guión (terminado por Ehren Kruger) que se basa en diálogos rápidos y llenos de perspicacia. Los apuntes a la cultura pop no se hacen esperar y menos a la cultura terror de la cual nunca nos cansaremos. En fin, Craven hace una película para él y sus fanáticos. Nunca esconde nada y seguimos en la presencia de un villano que se ve que nunca ha cambiado y sin embargo siempre pareciera más fuerte. Hay guiños a los posibles asesinos y esto también es apreciable porque ya estamos acostumbrados a dejarnos llevar por el juego de adivinar quien es el asesino.

En tiempos en los que el género está tan deteriorado propuestas como Scream 4 siempre son aceptadas. No porque sean originales ni pretendan hacer una diferencia. Es porque nos recuerdan a industrias que nacieron por el hambre de fanáticos. Un hambre que nunca será saciado. Gracias a Craven y a sus seguidores que fácilmente podremos disfrutar de un Scream 5 en algún momento. El final de Scream 4 no revela nada ni da una sorpresa final. Sino que sabemos que en algún momento en un futuro cercano, el género de terror tendrá otro tentáculo del cual Scream siempre podrá burlarse con el gore-comedia que Scream siempre nos regala.

Calificación: ***

 

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