Director: John Carpenter.

Protagonizada por: Amber Heard, Danielle Panabaker, Mike Boorem, Jared Harris.

The ward consigue iniciar la película bajo una fórmula excesivamente común. Un hospital psiquiátrico que se encuentra embrujado y los enfermos ven los fantasmas y no se les cree nada. Lamentablemente soy de los que cree que el género de horror está llegando a un límite y lo estamos sobrepasando. Cada día vemos más películas malas de horror y ni siquiera se van por el camino de ser tan malas que son buenas. Pretenden lo mismo, asustar con los mismos clichés de los que estamos cansados. Esta fórmula es la premisa principal del filme poco original que es The ward. El fallo más mainstream y más lamentable de la excelente carrera de John Carpenter, quien definitivamente perdió ese toque de magia. Vergüenza debería darle al creador de Halloween, hacer estupideces como The ward. Fanáticos acaba de perder con esta producción, y es que el género es mantenido por la fidelidad de sus verdaderos fanáticos. Esos que van a festivales a ver sus películas una y otra vez. Esos que aprecial las películas de Carpenter porque son originales. Esos que fueron a ver The ward y salieron decepcionados.

Va sobre un grupo de chicas que están recluidas en un sanatorio y poco a poco algo las empieza a acechar. Un fantasma. Tan banal como puede ser un fantasma sesentoso en una película del año 2011. El problema es que no es violento, ni vulgar, ni osado, ni ridículo. Es simplemente una imagen que aparece unos minutos nada más en pantalla y hasta ahí. No es tan importante como debería ser en una película como esta. Quizás es porque el giro de la trama lo amerita pero igual. Las películas de terror deberían atacar al espectador. Esta vez, simplemente le hace olvidarse de lo que pasa en pantalla. Y cuando más nos tenemos que enfocar, es cuando la trama descansa y nos muestra a chicas actuando pésimo.

Amber Heard es la protagonista de este desastre. Y es que ni siquiera muestra su lado atrevido que hemos podido ver en otras producciones. Recordemos que Heard es la infame Mandy Lane (quien no haya visto Mandy Lane debería hacerlo; es esencial). Pero aquí no emula el espíritu y simplemente es la mascota de Carpenter. No hay originalidad y no presta el misterio que necesitamos por la trama absurda. Absurda por la cantidad de huecos que tiene. Ya verán por qué. Las contrapartes de Heard se mueven en una fina línea entre lo ridículo y lo sobreactuado. No logran nada que no sea cansarnos demasiado rápido.

En una película como esta, en la que la atmósfera debería funcionar y ser un personaje más, los factores ambientales son totalmente nulos. Carpenter no llena la pantalla de simbolismos como en Halloween, pero tampoco construye los planos basándose en la locación y es que esto podría funcionar (no hay nada más creepy que un hospital en la noche). Pero no, se centra demasiado en la historia estúpida. Y persigue a los personajes para que el desenlace sea demasiado convencional y sencillo. Es hacer una película para un estudio y no para él mismo. Esto no se lo perdono. Si precisamente nunca ha hecho una película para alguien que no sea él o sus fanáticos. Tristeza da esto.

The ward es la excusa perfecta para irse olvidando de un genéro y de cineastas que ya no tienen nada que aportar. Basta con buscar a los de una nueva generación de cine no independiente para poder entretenernos un rato. Eli Roth debería producir más cine de horror. Red State debería estrenarse en todos los cines del mundo. Quentin Tarantino debería hacer una película de horror.

¿Es demasiado soñar?

Calificación: CERO

 

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