Dirigida por: André Øvredal.

Protagonizada por: Otto Jespersen, Hans Morten Hansen, Tomas Alf Larsen, Johanna Mørck, Urmila Berg-Domaas, Glenn Erland Tosterud.

Año: 2011.

País: Norway.

Duración: 103 minutos.

Soy del tipo de cinéfilo al que definitivamente hay que complacer cada cierto tiempo y sin importar lo atractiva que se vea una película por toda la promoción, necesito que la película sea de calidad. Lamentablemente, hay momentos en los que no perdono y soy realista en un 100%. Con The Troll Hunter mis expectativas eran altísimas. Tal vez fue por la amenazante crítica que tuvo que la ponía en un top anual de filmes independientes de género. Para mí, la experiencia con The Troll Hunter resultó más de lo mismo. Es una película con una trama demasiado interesante como para filmarla así. Aburrida, lenta, y poco convincente; esto es condenable considerando que estamos viendo una película del género “found footage”.

Va sobre un grupo de chicos en Noruega que están investigando a un supuesto asesino de osos. Cuando se topan con el mismo, le piden que les deje seguirlo para documentar todo sin revelar la naturaleza del documental. El hombre misterioso los deja con la condición de hacer lo que él les dice. La verdad es que el tipo caza trolls para el gobierno. Ellos documentan, y empiezan a formar parte de una operación de rebelión para el cazador. Siguen cazando trolls pero con un poco más de sentido aventurero. Pero tienen todavía que lidiar con los personajes del gobierno (que simplemente no convencieron) y el final de los chicos concuerda con el inicio que presenta a la película: un mensaje diciendo que los chicos nunca fueron encontrados.

Nota: los trolls son seres imaginarios típicos del folklore escandinavo. Son seres gigantes, feos y rabiosos. 

El problema con The Troll Hunter es que a pesar del toque realista nunca se siente como algo serio. Y esto es peor cuando la película empieza prácticamente igual a la genial The Blair Witch Project. Queremos ver una película con una gran dosis de drama, fantasía pero realismo. Lo que obtenemos es fantasía excesiva, unos personajes detestables (excepto por el cazador que es sencillo y brutal), y una trama demasiado ligera para ser llevada a la pantalla grande. A nivel de interpretaciones: Las actuaciones típicas de un sketch cómico de televisión. Nunca nos interesa que pasa con los chicos. Lo extraño es que deseamos que algo les pase y que su salida no sea limpia. Los trolls son mejores actores que los propios chicos y eso que son generados por computadora.

Si hay algo que salva a The Troll Hunter es su contenido técnico audiovisual. Es una película que vale la pena ver por los efectos especiales y su integración con el concepto de cámara amateur. El sonido es un factor super importante en la película y el director no escatima en usarlo en exceso, lo cual resulta ser un punto positivo en una película fastidiosa. También debo resaltar que la película termina con un final falso que me encantó. La edición fue un golpe que no esperaba y fue el toque de drama que esperé durante toda la película. Lamentablemente después de eso hay una revelación final que le quitó el toque místico de todo el mensaje de “sus cuerpos nunca fueron encontrados”.

The Troll Hunter no es una película mala. Es de calidad cuestionable. No puedo recomendarla porque tengo principios que son fieles a las raíces del cinema verité. The Blair Witch Project es mucho mejor y a la final creo que asusta más una bruja que no aparece nunca.

Calificación: **

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