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Review: The Babysitter: Killer Queen (2020)

The Babysitter: Killer Queen muestra que las segundas partes no siempre son mejores. Esta vez hay un intento fresco, y que al menos sirve para entretenernos un poco, y ver de nuevo a quienes extrañamos.

Dirigida por: McG.

Protagonizada por: Judah Lewis, Samara Weaving, Jenna Ortega, Emily Alyn Lind, Andrew Bachelor, Robbie Amell, Bella Thorne, Hana Mae Lee, Ken Marino, Leslie Bibb, Chris Wylde, Carl McDowell, Maximilian Acevedo, Juliocesar Chavez, Jennifer Foster, Raymond Patterson, Valentina Mandala, Amanda Cerny, Helen Hong, Jason Rogel, Scott MacArthur, Nandini Minocha, Ashley Heimbach, Ava Torres, Jose Diaz, On Mekahel, Melanie Herrera, Harrison Boxley, Molly Cravens.

País: Estados Unidos.

Género: Horror, comedia.

Duración: 101 minutos.

Recuerdo cuando vi The Babysitter. Me divertí muchísimo. Disfruté los gags de gore y comedia. Y reconocí algo de inteligencia en la información de un guión completamente dependiente de la ubicación de sus espectadores en un ambiente virtual y plástico. Fue una noche de viernes en la que agradecí la existencia de una película que no me inundara de tensión, y me permitía disfrutar de algo banal.

Su secuela aparece de forma inesperada. Sí, sabíamos de su existencia. Pero Netflix utiliza los viernes como vehículos y de repente lanza una secuela que no sabíamos que merecíamos. The Babysitter: Killer Queen es una insulsa vuelta al pasado que depende completamente de la validación que hayamos otorgado a su primera entrega. Si de aquello quedó algo en el guión, y se descartó por depuración, aparece de forma renovada en la secuela que no es tan secuela. Quizás si me hubiese sentado a esperar mucho más del producto, la decepción hubiese sido mayor. Pero estamos hablando de un joven que parece ser la víctima de un culto satánico así como de los problemas típicos de la adolescencia. El “coming of age” nunca ha sido tan retorcido como se le retrata acá.

En The Babysitter: Killer Queen, Cole no logra que alguien crea lo que le ocurrió hace un par de años. Le atribuyen todo a una crisis emocional. Ni siquiera quien sobrevivió junto a él lo valida lo suficiente. Cole debe lidiar con la incredulidad de sus padres, un ambiente escolar que lo acusa de querer llamar la atención y un sentido de soledad generalizado que no es menos que deprimente. Pero un día Cole decide hacer caso a esa chica de la que está enamorado y que posiblemente lo entiende mejor que nadie, y así emprende un viaje de fin de semana. Pero el chico se lleva una sorpresa. Las intenciones de quienes le acompañan son otras. Nuevamente el joven se enfrenta a algo que no voy a revelar, y que definitivamente es el elemento sorpresivo que vale la pena: Cuando en tu secuela no puedes plantear algo mejor que lo original, ¿qué haces? La respuesta está ahí en The Babysitter: Killer Queen.

¿Me quería reír más? Sí. Pero tampoco puedo condenar un intento que se genera de la nada y que nuevamente acierta en el balance de horror y comedia que necesitamos en un viernes a la noche. La película nos plantea suficientes alegorías al pop culture como para asentir y reírnos un poco. Es violenta y exagerada. Y sí, nos regresa a quienes extrañábamos. Quizás haya demasiada dependencia en lo nuevo, que resulta ser poco desarrollado. Y el tiempo no se aprovecha muy bien. Pero nunca hay más errores que fallas. McG sabe cómo dosificar y depender de lo sustancioso. No es un director que comete errores con frecuencia. Y hasta podemos decir que aprende de aventuras inexplicables. Al menos mantuvo a su personaje principal; un Judah Lewis que estoy seguro que tiene una carrera no explotada por delante.

Calificación:

Un trailer

Con información de IMDB y FilmAffinity.

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